Orpesa alquila la carpa de Marina d´Or por 686.880? para congresos
Orpesa invertirá 686.880 euros en la contratación de la carpa de Marina d’Or para celebrar congresos, exposiciones y exhibiciones en los próximos cuatro años. Una carpa que podrá adquirir pasado el tiempo de alquiler por 1.000 euros.
Se trata de una infraestructura que ya ha albergado actividades como los concursos nacionales de belleza. La Junta de Gobierno del consistorio orpesino acordó, recientemente, firmar un acuerdo de alquiler anual de esa carpa por valor de 171.720 euros hasta 2014. Una propuesta que quedó aparcada en el anterior mandato de Rafael Albert en el ayuntamiento, ante la proximidad de las elecciones municipales y tras las criticas vertidas por algunos grupos de la oposición, como el Bloc.
Los mismos que ahora se preguntan qué utilidad tendrá la mencionada carpa, toda vez que la actividad congresual brilla por su ausencia en la localidad.La historia de este proceso contractual se remonta al pasado mandato del PP, momento en el que se acuerda sacar a concurso el suministro de una carpa para colocar en la zona de Les Amplàries.
Una infraestructura que debía tener unas dimensiones y color determinados, lo que hicieron afirmar al portavoz del Bloc, Josep Lluís Romero, que “era un traje a medida”, toda vez que la única carpa con esas medidas y características existente en la zona “coincidía con la que tenía la mercantil Marina d’Or”.
La licitación inicial fijaba en 300.000 euros el coste de la cesión del entoldado por las cuatro anualidades, cantidad que ahora se duplica. Pasadas las elecciones se adjudicó, el 17 de julio de 2007, la carpa a la empresa Construcciones Castellón, SAU.
Romero lanza una pregunta a los gestores municipales: “¿qué actividades se van a realizar en la carpa?, sobre todo si tenemos en cuenta que el festival musical Orfim se realiza en el casco antiguo de la población y la mayoría de los actos se concentran en el núcleo urbano, del que está alejada la zona de les Amplàries”.
La resolución de esas dudas se podrán ver a partir de enero cuando el consistorio pueda programar actos en la citada carpa. Los precedentes no permiten augurarle un gran futuro a la infraestructura, puesto que la ciudad no es protagonista de este tipo de actos. La iniciativa de contar con un espacio público para actos calado cultural y social es valorable, pero también debería haberse calculado “las verdaderas necesidades de la población”, apunta Romero.
Éste considera que buena parte de esa partida destinada a alquilar la carpa podría invertirse en mejoras del patrimonio o en potenciar otras actividades culturales en el municipio
