Estamos solos, pero no nos sentimos solos

Cuando hablamos del anterior 10 contra 1, hoy 11 contra 2, el buen entendedor sabe que describimos la realidad política de Orpesa. No es que el BLOC juegue a la contra, lleve el paso cambiado o vaya de mosca cojonera oponiéndose porque sí, es que resulta mosqueante la rara unanimidad con que se confunden PP y el resto de opositores, pareciendo idénticos, siempre jugando a no llevarse la contraria y a estar de acuerdo o coincidir “en lo fundamental”. No es que vaya uno de poli bueno y otro de poli malo para sonsacar al interrogado, es que no parece otra cosa como que todos harían lo mismo si gobernaran. Es difícil adivinar por qué se presentan tantas siglas para al final coincidir en votar juntos lo mismo como si todos fueran uno solo, aunque lo que usted sospecha podría ser cierto, casi con seguridad.

Llevamos 10 años del siglo XXI sin oír ni una mosca ni una mala opinión en Orpesa sobre temas de fondo pensando en ciudad y quizás por eso cada año hay más abstenciones que votantes. Lo comprendemos, visto lo visto, pero no nos resignamos a dejar de pelear por mejorar y modificar la realidad de Orpesa porque además de debernos a nuestros votantes nos da fuerza ver que todo vecino (aunque confiese que no nos vota ni antes, ni después de apoyarle en su cuita particular) cuando tiene un problema y está en desacuerdo con la forma de actuar del PP, acaba viniendo al BLOC a quejarse, denunciar y pedir amparo, no van a ningún partido más, como si no existieran.

Saben quién pelea, quién procura tener rigor y controlar la gestión del que gobierna; saben también quiénes parecen preferir decir que sí a todo antes que pedir aclaraciones o dudar. Es más, se suele aconsejar entre la gente eso “mira, a ver que te pueden decir sobre eso los del BLOC”. La soledad de la oposición está en el seguidísimo general, porque al resto de la oposición “ni está ni se la espera”. Orpesa necesita un cambio de política que pasa por proponer ideas cuando se demuestra que ni con 11.000 censados “la ciudad se pone las pilas para funcionar todo el año”. BLOC lo intenta, el resto profundiza por la senda que no nos ha llevado a ninguna parte y no parece inquietarse por nada.  Si algunos, por ideas para Orpesa, solo saben dividir el mundo entre rojos y fachas, los nuestros, ellos y los demás, lo mío, lo tuyo, y el resto, es mejor mandarles el sueldo a casa hasta que el voto en próximas elecciones los devuelva a la vida privada poniendo fin a esta comedia municipal que vivimos.

4 de juliol de 2010 | Compartir Compartir Compartir